Guía para Visitar el British Museum

Gran entrada al British Museum

Visitar el British Museum es hacer un viaje a través del tiempo y del espacio.

Es explorar la historia a partir de sus detalles. Es peregrinar al conocimiento y a las raíces de la cultura. Es pasear entre las antigüedades más importantes del mundo y disfrutar. Es, en definitiva, experimentar y descubrir los orígenes de la humanidad.

Más de siete millones de piezas y objetos venidos de todos los rincones del mundo y de todas las épocas, cinco plantas, más de noventa salas, una histórica sala de lectura y un sinfín de conferencias y actividades para todos los públicos forman este gran complejo cultural situado en el corazón de Londres.

Por esto y por mucho más, el British Museum es una visita imprescindible.

Datos Prácticos para Visitar el British Museum

  • Dirección: 38 Great Rusell Street WC1B 3DG
  • Cómo llegar: Metro: Holborn, Tottenham Court Road, Rusell Square o Goodge Street
  • Horario: 10.00 – 17.30 y viernes hasta 20.30 [cerrado 1ene. y 24-26 dic.]
  • Precio: Gratuito
  • Servicios: consigna, sala de lactancia, restaurante y cafés, tiendas distribuidas por el museo
  • Visitantes: Ascensores por todo el museo, permitidos perros guía, visitas táctiles
  • Permitido fotografiar y filmar en todas las salas
  • Wifi gratuito
Ver localización del British Museum en Google Maps

El British Museum y su historia:

Los orígenes del British Museum se remontan al siglo XVIII y a la colección privada del médico y naturalista sir Hans Sloane. El conjunto contaba con más de 71.000 piezas de gran valor histórico, natural, cultural y etnográfico que Sloane había atesorado durante sus viajes. A su muerte en 1753, legó toda su colección al Estado británico, el cual decidió convertirla en un museos.

Primera sala egipcia del British Museum

Seis años más tarde, el British Museum abría sus puertas al público desde su emplazamiento actual en el barrio londinense de Bloomsbury, permaneciendo siempre activo excepto durante las dos guerras mundiales. Un siglo después, la colección naturalista se independizó en un museo propio, el Museo de Historia Natural de Londres y, años más tarde, también lo hicieron los volúmenes manuscritos y literarios, convirtiéndose en la actual British Library.

El catálogo del British Museum ha ido creciendo año tras año desde su inauguración, pero su espacio ha quedado limitado. Por ello, gran parte de la colección se conserva en las salas subterráneas del museo, siendo exhibidas en exposiciones temporales.

El actual edificio se estructura alrededor del Gran Atrio de Isabel II, un patio exterior inicial que se acabó convirtiendo en la mayor plaza cubierta de Europa. A través de esta, se puede acceder a las noventa y cinco salas distribuidas por los distintos niveles y a la antigua sala de lectura, de gran belleza e importancia histórica.

Antigua sala de lectura

La organización del museo se lleva a cabo a través del origen geográfico de las piezas y de su cronología.

Desde la plaza central, las galerías del lado este están dedicadas a exposiciones temporales, mientras que las salas del lado oeste albergan las esculturas egipcias, los relieves asirios y gran parte de la colección griega. Además, las salas del norte de la plaza son las dedicadas al continente americano.

Las siguientes dos plantas y las dos últimas contienen las piezas asiáticas con ejemplos de China, Japón o Corea.

Finalmente, la tercera planta conserva en la galería oeste, objetos de las culturas clásicas, es decir, de Grecia y de Roma entre otras; en la galería norte, las momias egipcias; en la galería este, se exhibe Oriente Medio y, finalmente, en las salas del sur, la muestra de Europa y de los tesoros del Reino Unido.

La plaza cubierta más grande de Europa

Existe una polémica histórica, tanto en el British Museum como en el Louvre de Paris y otros grandes museos de antigüedades, sobre la adquisición inicial de las piezas y su propiedad.

Muchos de los países representados en sus salas reclaman de vuelta estos objetos y obras que, según afirman, fueron expoliados y son el resultado del saqueo llevado a cabo por los europeos durante la época colonial. Es cierto que en ocasiones, el hallazgo era casual y su transporte a las capitales europeas servía de recompensa a los viajes y expediciones de las sociedades científicas del momento.

Estos grandes museos se defienden y responden declarando que los países de origen no pueden ni podrían llevar a cabo una adecuada preservación de las piezas, además de confirmar las compras legales de éstas en siglos anteriores.

La visita a través de las tres edades del hombre:

Las tres edades del hombre simbolizan las tres etapas vitales que todo ser humano vive, y el British Museum se puede visitar a través de esta idea.

Dejando de lado la cronología y la procedencia, las piezas permiten ser observadas y organizadas desde otro punto de vista, tal y como se verá a continuación.

Durante la infancia, los juegos y la diversión están constantemente presentes en las rutinas diarias. En la madurez, el amor y la guerra, tanto en el sentido simbólico como en el práctico, llevan las riendas de la vida. En la vejez, ni el tiempo cuenta ya que la experiencia y el conocimiento adquiridos confirman el avance de la muerte.

1. La infancia:

El British Museum cuenta con algunas obras singulares.

  • En un krater griego (tipo de recipiente, sala 14) aparece el dios Eros con el astragali, un juego que se llevaba a cabo con los pequeños huesos de los nudillos, muy típico en la antigüedad.
  • El ajedrez más antiguo del mundo es conocido como el Lewis Chessmen (sala 40) porque se encontró en la isla escocesa del mismo nombre, en las Hébridas Exteriores, y es una joya de la escultura en miniatura.
  • El Juego Real de Ur (sala 56), es un juego de mesa formado por un tablero, siete fichas y tres dados piramidales. Fue encontrado en las tumbas reales de Ur en Sumeria. Se sabe que era un juego de dos, pero se desconocen las reglas, aunque se intuye que era un juego de persecución, es decir, parecido al actual parchís.
  • En cuanto a fiestas y diversión, las pinturas murales de la tumba tebana de Nebamun (sala 61) narran distintas secuencias de la vida de este escriba y contable del Antiguo Egipto. Entre las escenas, aparece representado con gran calidad un gran banquete con bailarinas, cantantes y músicos.

El juego de ajedrez más antiguo del mundo

2. La madurez:

El amor y la violencia son temas clásicos, temas que aparecen desde los orígenes de la humanidad, y el British Museum está repleto de objetos relacionados: armaduras, armas, relieves, esculturas, pinturas, vasijas, escrituras…

  • Los relieves asirios de la caza del león (sala 10) son una exquisitez en cuanto a técnica. Fueron arrancados de las paredes del palacio de Niveveh, en el actual Irak y presentan las brutales escenas de cacería real.
  • Las esculturas Bassai (sala 16) formaban parte de un templo de Apolo situado en Arcadia. Representan guerras divinas como la centauromaquia.
  • En un pequeño cofre o joyero de marfil (sala 40) procedente de Francia se representan escenas literarias y legendarias, entre ellas, el asalto al castillo del amor, una típica secuencia del amor cortés medieval en la que los caballeros luchan por el amor de sus doncellas.
  • La vasija de Portland (sala 70) de origen romano, está manufacturada en vidrio y representa una escena alegórica de la guerra de Troya y el nacimiento del emperador Augusto. Se restauró tras caerse de las manos de un visitante en 1845.

Representación exquisita de la caza real del león

3. La vejez:

Las escrituras siempre se relacionan con las mentes más sabias y experimentadas, y por tanto, con las personas mayores. Y con ellas, el paso del tiempo y la muerte.

  • La piedra Rosetta (sala 4) es una de las piezas claves tanto del British Museum como de la historia de la escritura, ya que permitió descifrar los jeroglíficos del Antiguo Egipto. Llegar hasta ella es complicado por la cantidad de visitantes que acumula a su alrededor, pero siempre es posible echarle un vistazo.
  • La estatua de la isla de Pascua Hoa Hakananai’a (sala 24) de la que se desconoce el significado exacto, tenía una utilidad ceremonial.
  • El jade en China era un material precioso que protegía de los malos espíritus tanto en la vida como en la muerte y el British Museum le dedica una sala entera (33 b) que se re abrirá el próximo noviembre.
  • La galería de Sir Harry y Lady Djanogly (salas 38 – 39) está repleta de relojes de todos los tipos y épocas. Forma una colección independiente que vale la pena disfrutar por completo.
  • El cilindro de Ciro (sala 55), de un gran valor humanístico por ser algo así como la primera declaración de los derechos humanos, es una pequeña joya escrita en cuneiforme.

Escultura de la isla de Pascua

Consejos para Visitar el British Museum

A diferencia de otros grandes museos de antigüedades, el British Museum no presenta importantes colecciones de obras pictóricas ni ejemplares naturales únicos. Pero incluso así, es uno de los mayores museos del mundo. Por ello, visitarlo puede constituir todo un reto.

Prepararse la visita con antelación permite jugar con ventaja. Saber qué salas u obras se quieren ver, conocer la localización de éstas a través de los planos, informarse de antemano a través de la web sobre las actividades o conferencias gratuitas diarias, calcular las horas de visita para aprovechar hasta el último minuto o controlar las rutas propuestas por el propio museo son algunas sugerencias.

El museo ofrece visitas guiadas y guías multimedia:

  • Las visitas gratuitas son las generales de 30 – 40 minutos que llevan a cabo cada cuarto de hora desde las 11.00 a las 15.45 desde distintas salas y las del viernes por la tarde, de 17.00 – 19.00, que se centran en cuatro grandes obras y temas del museo.
  • Por 12 libras, también se brinda la posibilidad de reservar una visita de 90 minutos por los once objetos más importantes del British Museum.
  • Las sesiones táctiles se llevan a cabo cada día de 11.00 – 16.00 y son una oportunidad única para tocar algunas de éstas piezas.
  • La guía multimedia está disponible en más de once idiomas y consta de distintas opciones de visita, tanto si se prefiere ir a objetos concretos como seguir una ruta temática propuesta.

Es importante remarcar el trabajo que desde hace unos años lleva a cabo el British Museum en cuanto a app’s. Algunas de las galerías o salas, como actualmente la sala Wadsddon, tienen aplicaciones propias descargables que ofrecen información interactiva con juegos y actividades, para todos los públicos, para hacer la visita más entretenida.

En cuanto a las visitas infantiles, existen varias rutas familiares y mesas de trabajo donde los más pequeños pueden manipular copias de los objetos de las colecciones.

Posibilidad de visitas concretas para niños

Lugares de Interés Cercanos al British Museum

El British Museum, pese a ser la atracción más importante del barrio de Bloomsbury, no es la única. Este barrio, caracterizado por pequeñas plazas y casas adosadas, esconde alguna que otra joya.

Otros tres museos, una estación de tren y la biblioteca conforman el conjunto. El Pollock’s Toy Museum cuenta con la nostálgica colección de juguetes del famoso tendero Benjamin Pollock; The Cartoon Museum, situado a escasos metros del British Museum, es el único museo del cómic de Londres y contiene una importante biblioteca sobre el tema; finalmente, el Foundling Museum, que era un antiguo hospital para bebés no deseados, muestra los objetos que las madres abandonaban con éstos a modo de recuerdo.

Frente a frente de una misma calle se encuentran dos visitas obligadas.

Por un lado, la gran British Library que cuenta con, además de los ejemplares que había atesorado el British Museum, con colecciones propias de manuscritos medievales y otros originales como la Carta Magna o canciones de los Beatles. Es la Biblioteca Nacional por excelencia y conserva copias de todos los libros publicados en el Reino Unido e Irlanda.

Por otro lado, la gran obra arquitectónica neogótica que los amantes de la saga cinematográfica de Harry Potter reconocerán: la estación de St. Pancras, utilizada en las películas como imagen romántica de la estación de King’s Cross. En realidad ambas estaciones están una junto a la otra.

Estación de tren

¡A disfrutar del British Museum!