Guía para moverse en Autobús por Londres

autobus en londres

Moverse por Londres a pie es una opción algo desaconsejable si queremos mantener nuestras suelas a salvo. Las distancias son bastante grandes y el tamaño de la ciudad no invita tanto a pasear como a verla sobre cuatro ruedas. Existen diversas opciones para recorrer la capital británica que impliquen el transporte público. Pero para aquellos que rehúsan de huir de la luz del sol recurriendo al metro, siempre quedará uno de los transportes icónicos de la ciudad: el autobús rojo de dos plantas.

Porque su uso va mucho más allá de servir de imagen para toda la variedad de postales posibles, Londres cuenta con una red de casi 400 líneas que abarca unas 15.000 paradas; algo que no facilita demasiado la orientación ni anima a ello. Pinchando aquí podéis acceder a un plano que concentra todas las líneas de la zona centro. Un auténtico galimatías ¿a que si?

Así que para que no os volváis locos aquí os traemos una breve guía para moverse en autobús por Londres.

Para empezar vamos a recopilar algo de información útil para que, al visionar las diferentes paradas que se encuentran por la ciudad, no os sintáis igual de perdidos que al leer un jeroglífico egipcio.

Es importante saber que cada parada tiene su correspondiente poste informativo. Cada uno va abanderado por una señal roja con una letra. Ésta, junto al nombre que se encuentra un poco más abajo es la forma de identificar esa parada. Seguido del nombre se ven una serie de direcciones que, al contrario de lo que se puede pensar, no indican los destinos finales sino los puntos de interés o más conocidos de la ciudad por los que circula esa línea en concreto. También es una forma de verificar que vas en el sentido correcto.

Los números de la parada, lógicamente, corresponden a las distintas rutas que operan en ella. En ellos vienen diferenciados los distintos tipos de línea:

  • Color blanco: operan sólo de día.
  • Color azul: marcadas con la letra N, operan sólo de noche.
  • 24h Tour: como ya imagináis son las que circulan las 24h del día.

Si además esa parada cuenta con una marquesina (no todas la tienen), podrás recurrir a un mapa que te ayude a encontrarte según lo perdido que estés. El gráfico te indica las diferentes líneas que llegan a las distintas estaciones y, al final de cada línea, te viene el número de la misma para que puedas buscarlo. La parte gráfica tiene el hándicap de no incluir en qué paradas puede subirse uno en esa línea pero, en la parte tabulada que hay más abajo, cada estación te dice las rutas que operan y las letras de las paradas.

Otro dato interesante es que hay dos tipos de paradas de autobús que debes tener en cuenta:

  • Marquesinas con fondo blanco y círculo rojo: aquí los autobuses siempre se paran
  • Marquesinas con fondo rojo y círculo blanco: en estas hace falta que pares al conductor con la mano para que detenga el autobús.

Lo que aquí conocemos como abono transporte, en Londres se llama Oyster Card y sale mucho mejor de precio para aquellos que vayáis a utilizar el autobús con frecuencia.

Más allá de estas explicaciones. Hay una serie de líneas como lo son la L9 y la L15 que recorren algunos de los puntos más atractivos de Londres. Sin embargo, si acabas de llegar a lo ciudad y lo que te gustaría es echar un vistazo general, pero sin hacerlo como un guiri absoluto subido a uno de esos tour que te cobran un pastizal; aquí dejamos una serie de alternativas para las que no hace falta más que un billete sencillo.

La línea 159 que va desde la estación de trenes de Paddington hasta Streatham Station y viceversa, es la ideal para hacer este recorrido. Una de sus primeras paradas, Marble Arch, deja al lado de Hyde Park, por lo que ahí ya tienes un punto importante de Londres. Seguidamente recorre Oxford St que es, sin duda, la calle de tiendas más conocida de la capital británica.

Posteriormente atraviesa Regent St hasta llegar al Times Square londinense: Picadilly Circus, el cual deja rápidamente atrás para llegar a la famosa plaza de Trafalgar Square. Tras recorrer una serie de edificios institucionales como el Ministerio de Defensa entre otros, este autobús llega a la Plaza del Parlamento desde la que se ve la Abadía de Westminster.

Al dirigirse hacia el Támesis, se puede ver el imponente Big Ben y, un poco más adelante mientras se cruza el puente de Westminster, también se ve a la izquierda la famosa noria conocida como el London Eye. En definitiva, un recorrido que prácticamente no se deja nada en el tintero y que sirve para ver Londres a precio de risa (1,40 libras con la Oyster Card).

Otro ejemplo útil es la L15 (mencionada anteriormente) que, saliendo desde la Torre de Londres, permite acercarnos en su recorrido a puntos tan importantes de la ciudad como lo son la Tate Modern o la Catedral de San Pablo. La parada Alwich de esta misma línea deja muy próximo a Convent Garden y el London Transport Museum.

Otro autobús que hay que tener en cuenta es el L52 que puede llevar a los locos de las compras hasta los famosos almacenes Harrods, además de el Royal Albert Hall, Kengsinton Palace y el mismísimo Notting Hill entre otros. Una ruta muy cinematográfica.


Vamos, que el que no se mueva en autobús por Londres es porque no quiere. Si sois aplicados y seguís al pie de la letra nuestros consejos descubriréis mucho más de esta ciudad que cualquier turista con guía incluido.