Barrios de Londres: Greenwich

A todo el mundo le suena eso del meridiano de Greenwich (que por cierto, se pronuncia grenish, no gringüich). Es la separación imaginaria de la Tierra según la cual se rigen todos los usos horarios del mundo. Vamos, que es el “inicio del tiempo” terráqueo. En nuestros relojes, al menos.

Lo que no todo el mundo sabe es que además es un barrio londinense, así que ya que sacáis el tema pues vamos a contar un poco cómo es esta parte del sudeste de la capital británica, que tiene mucho que ver y hacer.

Cómo llegar a Greenwich

Ya sea para ir a pasar unos días a Londres o bien para ir a vivir de forma más permanente, lo primero que tenemos que saber es cómo llegar hasta él.

Como todos sabemos, Londres está dividido en varias zonas e ir a una o a otra influye en el coste del billete del metro o el bus. Moverse entre las zonas 1 a 3 es bastante más económico que tener que salir de ellas. Congratulémonos pues, que Greenwich es zona 2.

Hay dos líneas del Tube que llevan al barrio: la línea Jubilee (gris) te lleva a North Greenwich, por ejemplo. Pero si no quieres andar mucho también puedes bajar en Canary Wharf y ahí coger un DLR hasta la misma estación de Greenwich.

Otra forma es coger, obviamente, la misma DLR que te deja en varios puntos del barrio. Y como puedes ir con la Oyster Card pues no te va a salir más caro que ir a ninguna otra parte dentro de las zonas 1-3.

Si prefieres ir en autobús, por la North Greenwich Station pasan las líneas 108, 129, 132, 161, 188, 422, 472 y 486, pero por todo el barrio son muchas las que circulan así que no hay problemas en encontrar uno que lleve hasta allá.

Hay una forma más, que son los river-bus. En efecto, puedes ir en barco por el Támesis hasta este barrio: en las orillas está la parada de la RB4 Canary Wharf, lo que la convierte en una bonita opción para llegar.

Qué hacer en Greenwich

Bien, vamos a hacernos un pequeño tour por esta exciudad que con el crecimiento de Londres se ha convertido en un barrio.

Vamos a coger el DLR y detenernos una parada antes de la homónima al barrio: Cutty Sark. No, no malpenséis, no es nada alcohólico. El Cutty Sark fue uno de los barcos mercantes más importantes del Reino Unido, no en vano se dedicaba a transportar té desde China. Y no es secreto lo que le gusta el té a los ingleses, haceos una idea de la importancia que tenía.

greenwich cutty sark
El célebre Cutty Sark

Pues el Cutty Sark ahora mismo está varado en el muelle de Greenwich y se ha reconvertido en un museo naval. Es un buen punto de partida para nuestro paseo, la entrada cuesta 13.50£ pero se puede hacer dupla con el observatorio y saldrá un poco más barata.

Solo tienes que subir por Greenwich Church St y en seguida lo verás. Una vez hayas gozado del Sark, baja un poco por King William Walk y toma el College Way a tu izquierda, por todo el centro de la universidad, para llegar al Old Royal Naval College. Esta zona es preciosa, no tienes que entrar en ningún sitio si no quieres: solo las vistas ya merecen la pena.

En esta zona se casó el rey Enrique VIII con Catalina de Aragón, para los aficionados a la historia. Y de forma gratuita podéis visitar la capilla y el Painted Hall, un homenaje a la marina británica.

De aquí nos toca bajar por los jardines, que también son dignos de ser paseados, y nos encaminamos cruzando Rodney Rd hasta llegar al National Maritime Museum, el museo naval más importante de Londres.

Maquetas, exposiciones, cuadros y trofeos de todos los continentes componen una de las colecciones más importantes del mundo naval. Y la entrada es gratuita, así que bien puedes entrar un rato y disfrutar de los encantos del mar.

Nuestros pasos nos llevan un poco más al este, a la Queen’s House, el considerado primer edificio de estilo clásico del Reino Unido. En un principio este edificio fue usado como residencia por la Familia Real, aunque posteriormente se convirtió en un hospital. Pertenece al Museo Marítimo, así que entrar también es gratis.

Si hemos terminado nuestra visita a los museos es el momento de ir a ese inmenso parque que vemos enfrente. El Greenwich Park. Que sepas que estás pasando aproximadamente por el célebre meridiano en estos momentos. Pero nuestro objetivo está un poco más allá: es el Royal Observatory.

Ahora sí, estás en el origen de todo: el meridiano de Greenwich. Desde aquí parten todos los meridianos del mundo. La longitud náutica no tendría sentido sin este punto cartográfico, con eso lo decimos todo. La entrada al museo es gratuita pero entrar al observatorio son 9’50£. A los curiosos decirles que merece la pena.

Antes o después de este punto seguramente te hayas cansado, así que aprovecha si hace bueno y descansa en el parque. Es muy grande y verde, y al estar en una zona muy residencial el relax está asegurado.

El parque de Greenwich es el más anciano de los Royal Parks londinenses y es Patrimonio de la Humanidad.

Muy posiblemente tengas hambre. Vamos a subir por The Avenue, atravesando el parque por la zona oeste, y salimos a King William Walk. Y en el número 22 encontramos Goddards at Greenwich, un restaurante típico londinense donde podrás comer tartas caseras y beber un licor artesano antes de ir al último punto de esta miniguía.

Con gasolina en el estómago nos dirigimos, dando una pequeña vuelta a la manzana, al Greenwich Market. Es legendaria la afición de los británicos a los mercados, este barrio no iba a ser menos.

Este mercado tiene más de dos siglos de historia. Y puedes comprar de todo: desde verduras o carnes hasta antigüedades o artesanía, pasando por un montón de puestos con comida de todo el mundo para llevar.

 

Vivir en Greenwich

Si tu visita a Greenwich va a ser un poco más permanente, que sepas que este barrio está repleto de zonas verdes y es una zona muy tranquila para vivir. Los precios de alquiler no son excesivamente caros: rondan las 700 u 800£. Si tenemos en cuenta que en el centro se pueden poner en 1000£ no está nada mal.

Greenwich es un barrio muy residencial, así que lo normal es que la gente que viva allí no sean personas que estén de paso en la ciudad sino ciudadanos asentados. Es decir, familias ya afincadas y trabajadores más bien jóvenes que han logrado la independencia y por ende su primer hogar.

Hay algo de ambiente universitario, por la Universidad de Greenwich, pero los estudiantes son amplia minoría en el espectro de población del barrio. El sureste de Londres es económico, así que si no vas muy bien de dinero es una opción muy a tener en cuenta.

Básicamente esto es Greenwich, una zona muy linda de Londres donde podemos pasar una buena tarde, o un día entero, o toda la vida. A elegir. Si queréis contarnos alguna experiencia propia podéis hacerlo en los comentarios y por supuesto os animamos a que lo compartáis en Facebook.