Rutas con autobuses “Routemaster” por Londres

Routemaster autobus londres

Seguro que más de uno no sabe qué es eso del Routemaster. Fácil y sencillo: los Routemaster son los célebres autobuses rojos de dos plantas.

Hace tiempo que estos autobuses, fabricados en 1954, dejaron de circular por las calles de la capital y fueron sustituidos por otros más cómodos. Los últimos dejaron de recorrer Londres en 2005.

Sin embargo, a modo de historia aún quedan un par de líneas que te pueden dar un bonito paseo por la ciudad: la 9H y la 15H. La “H” es de heritage, que significa herencia. El legado de los transportes públicos ingleses.

La ruta 9H hace el mismo recorrido que la 9 regular, pero reduce un poco el recorrido. La 9H conecta Olympia y Trafalgar Square, todo el centro de Londres. Va parando por Warwick Gardens, High Street Kensington, Royal Alberto Hall, Hyde Park Corner y Piccadilly Circus.

Por supuesto que puedes coger un autobús de ruta normal, pero es mucho más interesante coger este trozo de historia y sentirte parte de algo más grande, de algo histórico valga la redundancia.

Por esta ruta aún circulan unos 10 Routemasters que pasan cada 20 minutos. El primero arranca a las 9:30 y acaba a las 19:00, así que no lo dejes para muy tarde. Funcionan de lunes a domingo.

La 15H funciona de la misma forma que la 9H: hace parte del recorrido de la línea 15 normal. Esta une Trafalgar Square con Tower Hill, y va parando en Strand, Aldwych, Fleet Street, Cannon Street y Monument.

De la misma forma que su gemela, también dispone de 10 Routemasters que pasan, en este caso, cada 15 minutos. Los horarios son los mismos, desde las 9:30 hasta las 19:00.

Cosas a tener en cuenta: no se consideran autobuses turísticos, sino de línea normal. Esto quiere decir que el precio del billete es el mismo que el de un billete normal y que puedes usar tanto la Oyster Card como la Travelcard. Solo tienes que esperar en la parada a que pase uno.

También debes saber, por si eres amante de lo original, que ya no usan los motores originales: se han sustituido por otros más eficientes y menos contaminantes, para cumplir con la normativa de emisión de gases.

 

Y eso de subirse de un salto por la parte de atrás cuando estamos a punto de perderlo… lo hemos visto en mil películas, pero no va a ser posible. En la parte de atrás hay siempre un revisor para evitar que nadie se cuele.

Como dato curioso, cabe remarcar que estos autobuses se diseñaron por puro pragmatismo inglés. ¿Por qué vamos a pagar a dos conductores si podemos hacer un bus más grande donde quepa la misma cantidad de gente que en dos? Y le pusieron una planta más a los buses.

Y otra curiosidad más: el rojo tan característico es el mismo rojo tan representativo de Gran Bretaña. Las bocas de incendio, los buzones y las cabinas de teléfono usan la misma tonalidad.

Actualmente, con ánimos de recuperar un poco de historia, se ha fabricado una nueva generación de Routemasters que desde 2012 están en circulación, pero poco tienen que ver con los clásicos. Son buses nuevos el doble de alto, sin más.

Los Routemasters originales ahora son piezas de coleccionista que se van vendiendo en subastas. Y el precio ha caído bastante. Ojo a los interesados: se han llegado a vender por tan solo 2000£, una verdadera ganga.

Si alguien quiere contar alguna cosa más acerca de estos típicos buses londinenses puede hacerlo en los comentarios, y no olvidéis de darle a ‘Me gusta’ en Facebook si os ha parecido interesante el artículo.